Con mucha frecuencia me he perturbado por las “cosas”
En estas “cosas” están archivados desde la cita que tienes con tu dentista, pasando por las compras de último momento y el calcetín rosa que no aparece y es el preferido de tu niña de seis años.

Si alguien te pregunta en ¿en qué piensas? porque te sorprendió tomando lentamente tu café, y a medida que lo saboreas tu pierna izquierda se balancea rítmicamente, contestas “en cosas” Así la pregunta queda cerrada a la curiosidad de tu amiga.

Cosas y cosas son motivo del diario pensar. Cosas y cosas son también del diario malestar.
Porque las cosas son todo, lo que hacemos, dejamos de hacer, anhelamos, despreciamos o simplemente las anunciamos.

Las cosas son entonces, quizás las más difíciles de definir o resolver. Sorpréndete tú misma, en este instante, si yo te preguntara ¿en qué piensas, ahora que lees?

Ya sabes que me encanta el lenguaje, concretamente las palabras (que de hecho son cosas) y sospecho que para contestar mi pregunta, vas a sonreír un poco, porque te pillé.

No, no estás distraída… simplemente las palabras fluyen a medida que lees, pero en compañía de otras evocadas casi al instante. ¿Te parece maravilloso? o piensas: ¡es un desastre!

Te recuerdo… las cosas importantes de la vida no son precisamente “cosas” No son tangible, dirás tú.
Si, en eso estamos muy de acuerdo. Las cosas importantes de la vida tienen que ver, con esos momentos preñados de emociones intensas que vives a diario, pero que van directo a tu corazón.

La tierna manita de tu bebé que se deja acariciar mientras entra en su sueño dorado. El grito feliz, cuando ves a tu hijo que logró encestar, luego de una jugada astuta frente al rival.

La lluvia tenue de primavera, que cae tímida pero refresca tu rostro. El suspiro que sale a escondidas cuando evocas tu primer beso.

Recuerdos que muchas veces están en el fondo del baúl, ese baúl que no tiene ni llave ni cerrojo.

Amigo, amiga, de vez en vez, echa un paseo por tus “cosas íntimas” Posiblemente algunas deban ser dejadas allí; otras pueden ser remozadas. Las unas y las otras, fueron aprendizajes.

Saludos cordiales.

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